El cambio de una empresa pública a una privada no extingue el deseo/designio de construir organizaciones habitables donde la productividad se someta a la fraternidad. En la era del salinato (1988-1994) se privatizó TELMEX. La empresa era un mamut reumático que había sido exprimido por la voracidad de los políticos priistas. Era una caja chica. Y la habían convertido en una empresa fallida, obsoleta y al borde de la extinción. Más de 40 mil personas trabajaban en ella y su vida laboral dependía de su sobrevivencia. En este contexto, la fiebre privatizadora la puso en venta. Curiosamente, el poderoso sindicato de telefonistas no sólo apoyó su privatización sino que la impulsó. TELMEX fue adquirido por el Grupo Carso, del magnate Carlos Slim. Se comprometió a modernizar y mejorar los servicios. Para ello propuso de un recambio tecnológico: pasar a la fibra óptica y abrirse a los procesos de virtualización. Con una novedad: sin despedir a ningún trabajador sindicalizado. Abelardo Martin era el Gerente corporativo de Relaciones Públicas de TELMEX, cuyo nuevo director era Don José Antonio Pérez Simón. Abelardo contactó al Rector de la Universidad de la comunicación, Salvador Corrales Ayala para que la Universidad realizara un estudio sobre el clima organizacional de la empresa y conocer la opinión de los trabajadores sobre los cambios, su aceptación o rechazo. Un grupo de profesores investigadores, alumnos formamos un equipo. Mencionó a los que encabezaron ese grupo: Jaime Pérez, Mario Revilla, Fernando Mendoza y Xavier Ávila (qepd) y Rafael Serrano como coordinador. Ahora pasados 30 años, el libro “La Organización Habitable” es un libro referente e iniciático. Ha resistido la patina del tiempo. Libro editado fraternamente por Adrián Ferreyra. Gracias!!