Desde la ironía y su anarquismo“estoico”, Ricardo Meza rescata lo libertario de las garras de los orcos paleo-libertarios …nos recuerda que la libertad pertenece la provincia del humanismo y se encuentra descrita y adscrita en la literatura universal que describe lo humano muy humano: la existencia humana, de sus aciertos y desaciertos; de sus cimas y sus abismos. Los ultras-derechistas arrebatan y secuestran a la libertad, la disuelven en la olla del individualismo; no solo roban el concepto sino que lo pervierten, la vuelven una narrativa-mercancía para el tik tok…
Los anarco-capitalistas no son libertarios, son una caterva de egos “libertinos” compitiendo por imponer la fantasía misteriosa, casi divina, de un “mercado libre” que no tiene mano santa ni es invisible. Sus motosierras cercenan no sólo a los derechos de los colectivos sino que cercenan el sentido profundo de la libertad. Los anarquistas han sido ultrajados. La libertad, como decía el minero asturiano Buenaventura Durruti, no está en el individuo, saco vacío y narciso, sino en el ser colectivo…somos lo que los demás han hecho con nosotros, somos una historia viva… somos una memoria colectiva, los miles que hemos sido: en mi ser que condensan miles de años, con sus sueños y deseos, de historias de colectivos y sociedades que sobrevivieron gracias a la solidaridad y a pesar de los caínes… sin histrionismos ni bufonerías, sin dramaturgias para los enjambres venenosos de las redes virtuales.
Ante el monstruo gorgónico que es la ultraderecha y que ahora no solo fagocita los recursos de los países sino que plagia la libertad y la vuelve bandera bucanera, los anarquistas posmodernos tienen nuevas armas basadas en la expansión de las libertades del cuerpo y de la mente y de un amplio repertorio de habilidades para combatir abiertamente a las mascotas rabiosas del imperio: los Milei, los Bukele, los Noboa y los nietos de Vargas Llosa o de Enrique Krauze. Son herramientas humanas, muy humanas, basadas en el silencio, la observación y la ofensiva demoledora de la ironía… una vuelta a lo lúdico estético que rompa con la secuencia consumista y neurótica de las sociedades pos-industriales.
Ahora los reaccionarios que se dicen libertarios discursean con la libertad … es preciso hacer diana en su ego y recordarles lo que Levi Strauss decía humildemente: “ la tierra comenzó sin el hombre y terminará sin él…” Adiós antropocéntricos… vivan los pobres del mundo…sin Dios y sin amo…
Una respuesta
también he leído “El talón de hierro”, descripción descarnada de la coronación del capital con su rostro autoritario y la conmovedora voluntad de resistir. Además escrita desde un futuro que rememora a través de un diario