No hay golpe… hay mala leche y amenazas muy serias internas y externas que se oponen a la transformación democrática del país… Déjà Vu El golpe de estado es como un fantasma que recorre las narrativas…en México lo que se percibe es un Déjà Vu …lo que hay es una animadversión convertida en fobia, odio y violencia verbal que ya se asoma como violencia física… la derecha o las derechas se unen ante la evidente pérdida de sus privilegios… ahora buscan la confrontación violenta, llenas de insultos y de provocaciones hipócritas … no hay golpe de Estado al estilo clásico… los militares no están en ese curso ni los grandes poderes económicos…la narrativa opositora recurre a “tomar el país” movilizándose pírricamente con manifestaciones que tratan de inventarse una militancia callejera que nunca ha tenido y recurre también a la desestabilización con paros agrarios que esconden la protección de caciques y políticos fraudulentos… u opositores de una izquierda rancia enquistada en viejos paradigmas de lucha… ahora buscan restar credibilidad al gobierno de la 4t que sigue siendo apoyada mayoritariamente… recurren al miedo y a desestabilizar… lo hacen gradualmente subiendo de tono sus dichos (vociferando) y provocando la violencia para mostrar que el gobierno es autoritario, ineficaz y corrupto… centran sus ataques al eje de No Robar, No Mentir y No traicionar… se apuesta a la erosión de la credibilidad de Morena…hay la intención, ganas para quitar a este gobierno… los opositores no son demócratas… son intolerantes y quieren el golpe… pero no tienen sustento ni la capacidad para hacerlo… no entienden lo que sucede en el país… proceden equivocadamente … el país camina por la senda de la transformación … y la oposición no se sube al carro del cambio y se enreda en su discurso… lo preocupante no es la oposición interna que está pérdida en su laberinto… pero el contexto internacional si es preocupante…impactará sobre los programas sociales y nos plantea la necesidad de crear respuestas para continuar y ampliarlos … otro problema es la necesidad de transformar el Deep State y para ello es importante impulsar una evangelización para construir una burocracia eficiente, honesta y patriótica… tal vez la rabia visceral se aminore o extinga con la construcción de una cultura organizacional que le devuelva al servicio público sus valores fundacionales, la dignidad del servicio público, bajo el designio de lo que se llama “servir a la nación” a través de Servidores de la Nación…requerimos un nuevo modelo de gestión… un modelo de servicio basado en el carisma de ser servidor de la República… mucho trabajo para sembrar una cultura republicana y desbaratar la cultura obesa y corrupta de la etapa neoliberal …afrontar las herencias malditas que nos dejó el Ogro filantrópico…nos hacen falta 45 mil servidores para la nueva República que nace…